Otón I y el sueño de un nuevo Imperio Romano
Tras numerosas batallas y conquistas entre los pueblos sajones, Germania fue erigida como reino hereditario en 911. Hasta entonces la corona se confería por voluntad popular. Después de los reinados de Konrad de Franconia y Heinrich “el Cetrero”, asumió en 936 el trono Otón I. Se hizo coronar en el Palacio de Carlomagno en Aquisgrán con el título “ rex et sacerdos ” (rey y sacerdote), y su plan era restaurar el Imperio Carolingio. Ambicioso e impulsivo, el nuevo monarca se ganó muchos enemigos por sus desproporcionados castigos a funcionarios por acciones que otros reyes hubieran dejado pasar. No obstante evitó tomar represalias con los rebeldes. Cuando su hermano Heinrich, el hijo predilecto de la reina Mathilde, urdió una conspiración en su contra, Otón se mostró benévolo perdonando al conjurado y ofreciéndole el gobierno de Lotaringia. Solo cuándo éste volvió a rebelarse es que se mostró más severo: encarceló a Heinrich y ordenó ejecutar a muchos...