El Hada que amaba las rosas
Un cuento para pensar la inclusión y la diversidad. Rayen era un hada del bosque que amaba las rosas. Su sueño era tener un jardín como el de su vecina Küyen, con cientos de rosas rojas todas iguales y perfectas. Para cumplir con su sueño, el hada Rayen preparó su jardín. Removió y abonó la tierra, seleccionó las mejores semillas y hasta usó su magia para desviar un pequeño arroyo a fin de contar con un sistema de riego. Cuando cada semilla estuvo en su lugar, utilizó un hechizo de crecimiento para acelerar el proceso. A los pocos días se vieron los primeros brotes. A la semana los tallos crecían hacia el sol. Más tarde empezaron a surgir los pimpollos. Pero Rayen se decepcionó al comprobar que no todas las flores crecían igual como sucedía en el jardín de Küyen. Mientras algunas lo hacían rápido y con tallos firmes, otras eran de tallos pequeños y débiles. Para acelerar el crecimiento de las más pequeñas...